sábado, 3 de septiembre de 2016

FUNDAMENTOS DE LA ANDRAGOGÍA
1.      Fuente filosófica institucional
En el Modelo Educativo Siglo XXI (MES XXI), se diseñaron cuatro “ideas fuerza” que caracterizan de manera general esta fundamentación andragógica con los valores y principios formativos del MES XXI.
Idea fuerza 1. El reconocimiento de que los estudiantes o agentes de aprendizaje son sujetos adultos con la capacidad de asumir responsabilidades en todos los ámbitos de la vida
 Idea fuerza 2. Los intereses y necesidades del adulto deben ser compatibles con las demandas económicas, políticas y culturales de la sociedad.
Idea fuerza 3. La confrontación permanente entre teoría y práctica y el análisis del proceso constituye un aspecto importante del proceso andragógico, al obligar a los docentes o andragogos y estudiantes o agentes de aprendizaje, a desarrollar su creatividad crítica e innovadora.
Idea fuerza 4. Las instituciones educativas que dise- ñan y desarrollan procesos andragógicos, tienen la responsabilidad de crear y recrear valores hacia el trabajo socialmente útil.
La comunidad universitaria que participa en las Licenciaturas Cuatrimestrales Modalidad Mixta (Ejecutivas) está obligada a esforzarse cotidianamente en el reconocimiento y aplicación de esas ideas fuerza y de los valores: libertad, dignidad, verdad, solidaridad, paz, lealtad, justicia, responsabilidad  y bien común.
2. Fuente epistemológica-profesional
La andragogía se ha fundamentado y trabajado en tres grandes campos: como disciplina científica, como proceso educativo integral y como actividad profesional. Como disciplina científica, la andragogía ha desarrollado un corpus teórico, fundamentado en principios filosóficos, psicológicos y sociológicos que le otorgan características propias y distintivas al diseño e implementación de procesos educativos para las personas adultas; así como un conjunto de conocimientos sobre su historia, metodología y propuestas. Principios y conocimientos que distinguen con mediana claridad las características que diferencian al estudiante en la etapa de la adultez de las del niño y el adolescente. Los criterios que utiliza Ludojoski (1986: 20-26 y 31) para determinar el concepto de adulto son los siguientes: • La aceptación de responsabilidades. • El predominio de la razón. • El equilibrio de la personalidad. • La evolución psicofísica de su estructura morfológicocorporal, así como de sus sentimientos y pensamientos. • La asimetría como nota típica del adulto en la plenitud de sus potencialidades.
2.      Fuente político-normativa
Referente esencial no sólo para comprender el estado actual de la fundamentación teórico-metodológica del modelo andragógico de los Programas Cuatrimestrales Modalidad Mixta de la UVM, y sus procesos de intervención, sino también, el considerarlo como un campo público de la política social, como un espacio de interacción decisivo que permite reglamentar la relación entre la sociedad y el estado. Referirnos al fundamento político-normativo del modelo andragógico, implica establecer un compromiso con el futuro, debiendo ubicarnos en un marco político-jurídico que lo sostiene y favorece.  Así comprenderemos a este Modelo no únicamente como un corpus teórico y metodológico específico dentro de las opciones de educación superior sino también el cómo se ha implementado para fundamentar y organizar los programas cuatrimestrales de modalidad mixta. La progresiva sistematización de este Modelo en los últimos años, tiene relación con las recomendaciones de política educativa de organismos internacionales, el establecimiento de principios que han regulado la organización y desarrollo de procesos andragógicos en el conjunto de los sistemas educativos a nivel mundial.
3.      Fuente socio-cultural
Aporta la información pertinente acerca del tipo de sociedad y del ideal de cultura para las cuales pretendemos formar a nuestros estudiantes. A partir de ella se pueden determinar los elementos conceptuales, procedimentales y actitudinales, necesarios para que el estudiante pueda incorporarse creativa y críticamente en la sociedad en que vive con la finalidad de mejorarla, enriquecerla o transformarla radicalmente. A partir de este componente del diseño curricular, se proyecta el formar a los estudiantes para que estén en condiciones de ser sujetos sociales emprendedores y responsables. Considerando esta fuente, podemos informarnos respecto de las demandas que la sociedad le “realiza” a la educación formal y de las variables de tipo social y cultural que hay que tener presente y que son importantes en el momento de diseñar un plan o programa de estudios. Podemos decir que a partir de esta fuente “tomamos” contacto con la realidad sociocultural en la que se contextualizan los procesos escolares, como otras de las fuentes, ésta  nos ayuda a resolver el problema de las finalidades educativas y que contenidos son los más adecuados a enseñar. Algunos sociólogos consideran que el análisis de la sociedad concreta en la que se inserta la escuela, de su problemática, de sus necesidades y de sus particularidades, debe de constituir la fuente curricular más importante. Reafirman la idea de que la escuela es la institución social propiamente facultada para contribuir a alcanzar las finalidades educativas, sin desconocer que existen otras instituciones que también contienen y desarrollan procesos educativos.  Planteamiento que la andragogía sostiene e interviene para que se puedan concretar dos derechos sociales fundamentales: 1. El derecho a la educación y  2. El derecho de acceso a la información los mismos que permiten el acceso a las producciones simbólicas en sus distintas expresiones así como la posibilidad de apropiación del conjunto de bienes culturales y académicos que permiten a los seres humanos adquirir el material simbólico imprescindible para participar creativa y responsablemente en la sociedad en que viven; lo que además, ayudará a que la totalidad de los derechos tanto humanos como sociales puedan ser disfrutados plena y personalmente.
4.      Fuente psicopedagógica
Reconoce la importancia que para la pedagogía tiene conocer las características psicológicas concretas de los estudiantes a fin de diseñar con un mejor fundamento una propuesta curricular. La psicopedagogía nos proporciona información respecto a la fase evolutiva en la que se encuentran los estudiantes y sus posibilidades de aprender, pudiendo conocer de antemano aquello que los educandos son capaces de hacer y aprender en una determinada etapa o ciclo. Esto posibilita articular de la mejor manera el currículo a esas capacidades y posibilidades. También, el conocimiento de cómo aprenden los educandos ayuda a fundamentar las estrategias de intervención que se tienen que desarrollar para poder generar procesos de aprendizaje. Es por ello que el otro componente esencial de esta fuente lo constituye la didáctica, comprendida como una disciplina del campo educativo que tiene como objeto de trabajo, brindar pautas, normas, orientaciones y sugerir instrumentos para articular dos procesos con esencias diferentes: la enseñanza y el aprendizaje. Procesos distintos, cada uno con su lógica, con diferentes exigencias de disposición, un modo de desarrollo propio y dificultades de realización distintas. Por ello la finalidad de la didáctica es proponer orientaciones acerca de cómo relacionar esos ámbitos para tener mejores procesos educativos. En la educación para adultos, el no reconocer la importancia de esta fuente y el no fundamentar y diseñar propuestas educativas para la población en edad adulta a partir de la información que se pueda obtener de ella, origina que cuando un adulto participa en procesos educativos no andragógicos, este encuentre que esos procesos “no son exactamente lo que necesita o lo que desea, no corresponden a sus problemas inmediatos; ni los métodos de trabajo ni los contenidos ni los modos de evaluación le complacen” (Marín, 1977: 90) Tomando como fundamento la teoría e investigación psicológica y pedagógica, disponible y actualizada, es imposible negar que existen evidencias que permiten establecer algunos aspectos del carácter específico de la educación destinada a los adultos como un tipo de educación propia que se diferencía de la que se realiza en los centros escolares para niños y adolescentes.